GOBIERNO DE GUANAJUATO DESCARTA AFECTACIONES POR RECONFIGURACIÓN DE TOYOTA EN NORTEAMÉRICA

La expansión de Toyota en Estados Unidos no afectará las operaciones de la planta instalada en Apaseo el Grande, aseguró el Gobierno de Guanajuato, al precisar que la inversión anunciada por la automotriz en Texas forma parte de su estrategia de crecimiento en Norteamérica y no modifica los planes de producción, inversión ni generación de empleo en la entidad, por lo que las actividades continuarán desarrollándose con normalidad.

La secretaria de Economía, Claudia Villaseñor, explicó que Toyota mantiene intacto su compromiso con Guanajuato, donde ha invertido más de 2 mil 300 millones de dólares y genera alrededor de 3 mil empleos directos, además de consolidar una importante cadena de proveeduría que fortalece a toda la industria automotriz del estado, razón por la que la planta de Apaseo el Grande sigue ocupando un lugar estratégico dentro de las operaciones de la compañía en la región.

Luego de que surgieran versiones sobre posibles afectaciones derivadas del fortalecimiento de las operaciones de Toyota en territorio estadounidense, las autoridades estatales hicieron un llamado a evitar especulaciones que generen incertidumbre entre trabajadores, proveedores e inversionistas, al reiterar que no existe ninguna decisión para reducir o trasladar las operaciones de la armadora en Guanajuato y que la empresa continúa apostando por el estado.

Por su parte, la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo afirmó que su administración seguirá trabajando de manera coordinada con el sector productivo para brindar certeza a las inversiones, fortalecer la competitividad de Guanajuato y crear las condiciones necesarias para atraer nuevos proyectos industriales, al destacar que el estado continúa siendo uno de los principales destinos para la inversión automotriz en México.

En ese mismo contexto, el Gobierno de Baja California informó que el traslado gradual de una parte de la producción de la camioneta Tacoma desde la planta de Tijuana hacia Estados Unidos obedece a una reconfiguración regional de Toyota y no a un cierre de operaciones, además de precisar que el proceso concluirá hasta 2030 y que, durante ese periodo, la planta mexicana continuará operando con normalidad, por lo que las autoridades de ambas entidades coincidieron en enviar un mensaje de tranquilidad al sector y reiteraron que no existen riesgos inmediatos para la inversión ni para las fuentes de empleo en México.