DEVASTACIÓN EN NEPAL: SUBEN A 579 LOS MUERTOS Y CASI 2 MIL SIGUEN DESAPARECIDOS

La magnitud de la tragedia provocada por la devastadora riada que golpeó Nepal continúa creciendo, luego de que las autoridades elevaran este viernes a 579 el número de personas fallecidas y a 1,924 las que permanecen desaparecidas, mientras los equipos de emergencia mantienen la búsqueda entre enormes extensiones cubiertas por lodo, rocas y escombros.

La catástrofe comenzó la mañana del miércoles 26 de agosto en la región del Himalaya, cerca de la frontera entre Nepal y el Tíbet, después del colapso de un glaciar que desprendió una enorme masa de hielo, roca y tierra, la cual descendió hacia los sistemas fluviales y generó una violenta corriente que avanzó por los valles, arrasando comunidades, viviendas, carreteras, puentes y proyectos hidroeléctricos.

Conforme los rescatistas han logrado ingresar a las zonas afectadas, la dimensión del desastre se ha vuelto más evidente y también ha aumentado considerablemente el número de personas reportadas como desaparecidas, entre ellas 933 trabajadores vinculados con proyectos hidroeléctricos y más de 500 extranjeros, muchos de los cuales se encontraban en la región realizando recorridos turísticos, expediciones o peregrinaciones hacia el monte Kailash.

Las labores de búsqueda se desarrollan por aire y tierra con apoyo de helicópteros, drones y personal de seguridad, mientras los cuerpos de las víctimas continúan apareciendo decenas de kilómetros río abajo, sin embargo, las carreteras destruidas, los altos niveles de los ríos y las enormes cantidades de sedimentos han complicado el acceso a algunas de las comunidades más golpeadas.

La emergencia todavía no termina, ya que las autoridades mantienen bajo vigilancia dos lagos formados aguas arriba después del desastre, debido a que la acumulación de agua y escombros podría provocar nuevas inundaciones, por lo que habitantes de las zonas cercanas a los ríos han recibido instrucciones de mantenerse alejados de las riberas mientras continúa el monitoreo.

La tragedia también alcanza al otro lado de la frontera, en la región china del Tíbet, donde se reportan víctimas y más de 550 personas desaparecidas, de manera que, considerando ambos territorios, la cifra de personas que continúan sin ser localizadas se aproxima a 2,500, mientras Nepal y China mantienen desplegados equipos de rescate y las autoridades advierten que el número de víctimas podría seguir aumentando conforme avancen las operaciones.