EL CASO DEL POLICÍA DE LEÓN LLEVA AL GOBIERNO A REFORZAR LA ATENCIÓN PSICOLÓGICA

Luego del fallecimiento de un elemento de la Policía Municipal de León, quien se quitó la vida el pasado martes tras arrojarse del distribuidor vial Juan Pablo II y dejar un mensaje en el que hablaba de la importancia de cuidar la salud mental, la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo y la Secretaría de Salud de Guanajuato hicieron un llamado a la población y a las corporaciones de seguridad para atender de manera oportuna cualquier problema emocional y acercarse a los servicios de apoyo psicológico disponibles.

La mandataria estatal informó que propondrá ante el Consejo Estatal de Seguridad Pública reforzar la atención psicológica de los cuerpos policiacos de los 46 municipios, con el objetivo de fortalecer el seguimiento al bienestar emocional de los elementos y prevenir situaciones similares, al considerar que quienes integran las corporaciones enfrentan de manera cotidiana altos niveles de estrés derivados de su labor.

Por su parte, el secretario de Salud, Gabriel Cortés Alcalá, señaló que el estado mantiene una red de servicios especializados para la prevención del suicidio y la atención en salud mental, por lo que insistió en que pedir ayuda a tiempo puede marcar la diferencia. Además, recordó que se encuentra disponible las 24 horas el Centro de Atención Telefónica para Crisis Psicológica, donde profesionales brindan orientación, intervención en crisis y canalización a los servicios correspondientes.

El llamado cobró mayor relevancia después de que el policía difundiera un video de despedida en el que relató que enfrentaba una depresión silenciosa y exhortó a las personas a no descuidar su salud mental, valorar a sus familias y buscar apoyo antes de que las emociones los rebasen, un mensaje que generó una amplia reflexión sobre la necesidad de visibilizar este tipo de padecimientos y combatir el estigma que aún existe alrededor de ellos.

Las autoridades coincidieron en que la salud mental debe atenderse con la misma importancia que cualquier enfermedad física y señalaron que, además de fortalecer los mecanismos de atención para los cuerpos de seguridad, es fundamental que la población conozca y utilice los servicios de apoyo psicológico disponibles cuando identifique señales de ansiedad, depresión o cualquier otra situación que ponga en riesgo su bienestar emocional.

El caso del oficial reabrió el debate sobre los desafíos emocionales que enfrentan quienes laboran en tareas de seguridad pública y la necesidad de consolidar programas permanentes de acompañamiento psicológico, al tiempo que las autoridades estatales reiteraron que la prevención, la atención profesional y el apoyo familiar son herramientas fundamentales para proteger la vida y la salud mental de las personas.