UN NOMBRAMIENTO BAJO LA LUPA: GODOY Y EL RETO DE RECUPERAR LA CONFIANZA EN LA FGR
En una sesión que mantuvo la expectativa hasta el último momento, el Senado nombró a Ernestina Godoy como nueva titular de la Fiscalía General de la República, cerrando negociaciones y mensajes cruzados entre las bancadas. Con la votación, la exfiscal capitalina asume una de las posiciones más decisivas del Estado mexicano.
El respaldo mayoritario se construyó con argumentos sobre su experiencia en investigaciones complejas, su papel en la modernización de la procuración de justicia en la capital y su impulso a políticas de atención a mujeres y víctimas. Para sus defensores, su llegada abre la posibilidad de imprimir mayor rigor y sensibilidad en una institución constantemente señalada por su rezago.
No todos aplaudieron la designación, pues los legisladores opositores advirtieron que el perfil de Godoy podría comprometer la autonomía del Ministerio Público federal, recordando su cercanía con el gobierno en turno. Aun así, la mayoría legislativa cerró filas y defendió que el nombramiento cumple con la ley y con los estándares de profesionalización.
En su primer mensaje, Godoy prometió independencia, investigación sólida y trabajo coordinado con los estados. También reconoció que la ciudadanía espera resultados concretos, particularmente en casos de alto impacto, corrupción y desapariciones.
Con su nombramiento, la fiscalía entra en un nuevo capítulo, y lo que ocurra en los próximos meses será determinante para medir si la institución logra recuperar la confianza pública y avanzar en los temas que la han puesto bajo escrutinio.

