Familias desalojadas en San Juan de Abajo, pierden su hogar y bloquean carreteras en León
Vecinos de San Juan de Abajo, comunidad al oriente de León, vivieron momentos de alta tensión este lunes tras el desalojo de varias familias que ocupaban terrenos en disputa legal, con maquinaria pesada más de una decena de viviendas fueron demolidas dejando a decenas de personas sin hogar, muchas de ellas con documentos que según afirman acreditaban su posesión “de buena fe”, la escena fue particularmente conmovedora por la presencia de niñas y niños que observaban cómo se derrumbaban sus casas.
Este martes, el malestar de los afectados se tradujo en acciones de protesta, habitantes de la zona organizaron bloqueos en importantes vías como el bulevar Timoteo Lozano y la autopista León–Aguascalientes utilizando llantas encendidas para llamar la atención de las autoridades, esta estrategia aunque generó severas afectaciones al tránsito buscaba visibilizar la urgencia de su situación y exigir alternativas habitacionales ante la pérdida repentina de sus viviendas.
El municipio de León aclaró que el operativo de desalojo derivó de una resolución judicial entre particulares deslindándose así de una ejecución directa por parte del gobierno local, sin embargo la explicación no calmó los ánimos pues las familias afectadas reclamaron que las autoridades deben garantizar su derecho a una vivienda y ofrecer acompañamiento social dado el impacto humanitario que representa quedarse en la calle sin previo aviso efectivo.
Mientras tanto, las familias insisten en que agotaron todos los canales institucionales antes de manifestarse pero al no encontrar respuesta decidieron alzar la voz de forma más contundente, algunos habitantes señalaron que llevaban años viviendo en el lugar y contaban con contratos o recibos de pago por lo que consideran injusto ser tratados como invasores, además piden establecer mesas de diálogo directo con la alcaldesa o con representantes del gobierno estatal para buscar soluciones dignas.
El caso de San Juan de Abajo expone no solo un conflicto de propiedad sino una profunda problemática social que involucra el acceso a vivienda y la vulnerabilidad económica de decenas de familias, por ahora los bloqueos y protestas continúan mientras los afectados exigen no ser ignorados y recibir una respuesta clara que evite agravar aún más la crisis humanitaria que enfrentan.

