histórica disminución de la pobreza en Guanajuato reporta inegi
Guanajuato logró en 2024 una de las reducciones más importantes en la incidencia de pobreza de los últimos años, al pasar de 33.0 por ciento en 2022 a 26.0 por ciento en 2024, esto significa que actualmente 1 millón 642 mil personas viven en condición de pobreza, de acuerdo con las cifras de pobreza multidimensional publicadas por el INEGI, el avance representa una mejora de más de 7 puntos porcentuales en tan solo dos años y marca una tendencia positiva que no se observaba desde mediados de la década pasada.
La pobreza extrema también presentó un descenso relevante al disminuir de 3.2 por ciento en 2022 a 1.7 por ciento en 2024, lo que equivale a pasar de 203 mil a 109 mil personas, mientras que la pobreza moderada bajó de 29.8 a 24.3 por ciento en el mismo periodo, estos resultados combinan mejoras en el ingreso de los hogares y avances en el acceso a servicios básicos, lo que ha permitido que más familias se ubiquen fuera de las categorías de pobreza.
Otro dato destacado es el crecimiento de la población clasificada como no pobre y no vulnerable que pasó de 24.5 por ciento en 2022 a 30.6 por ciento en 2024, es decir que casi 1 millón 933 mil personas cuentan con ingresos suficientes y no enfrentan ninguna carencia social, este incremento refleja una movilidad social ascendente y un entorno más favorable para el desarrollo económico y social de los hogares guanajuatenses.
En cuanto a las carencias sociales, los mayores avances se registraron en el acceso a servicios básicos en la vivienda que se redujo de 9.4 a 6.0 por ciento y en la calidad y espacios de la vivienda que pasó de 6.2 a 4.8 por ciento, también hubo una mejora en el acceso a la alimentación nutritiva y de calidad que bajó de 18.3 a 16.9 por ciento, estas reducciones muestran que las mejoras en infraestructura y programas de apoyo han tenido impacto directo en la calidad de vida.
No obstante, el indicador de acceso a los servicios de salud presentó un ligero incremento al pasar de 33.2 a 33.7 por ciento, lo que implica que más de dos millones de personas aún enfrentan esta carencia, este retroceso representa un desafío importante para el estado y subraya la necesidad de fortalecer la cobertura y calidad de los servicios de salud para asegurar un bienestar integral.

