PARAGUAY SORPRENDE AL MUNDO Y MANDA A ALEMANIA DE REGRESO A CASA

Paraguay protagonizó uno de los resultados más sorprendentes del Mundial 2026 al eliminar a Alemania en el Boston Stadium, donde la Albirroja resistió durante 120 minutos y terminó imponiéndose 4-3 en la tanda de penales, después de empatar 1-1 en el tiempo reglamentario y los tiempos extra, un triunfo que dejó fuera a uno de los grandes favoritos al título y desató la celebración de miles de aficionados paraguayos.

El equipo dirigido por Gustavo Alfaro mostró disciplina táctica y una gran capacidad para soportar la presión alemana, además logró adelantarse en el marcador antes del descanso gracias a un remate de cabeza de Julio Enciso, quien aprovechó un preciso servicio de Miguel Almirón para vencer a Manuel Neuer, mientras que Alemania reaccionó en la segunda mitad con un gol de Kai Havertz, suficiente para enviar el partido al alargue.

Durante la prórroga el conjunto europeo estuvo muy cerca de conseguir la clasificación cuando Jonathan Tah envió el balón al fondo de la portería, sin embargo, tras la revisión del VAR el tanto fue invalidado por una falta previa sobre el arquero Orlando Gill, una decisión que mantuvo con vida a Paraguay y llevó la definición hasta la tanda de penales.

Desde los once pasos apareció la figura de Orlando Gill, quien respondió en el momento de mayor presión al detener dos disparos alemanes, mientras que los cobradores paraguayos mostraron sangre fría y José Canale convirtió el penal definitivo para sellar una clasificación histórica, además de provocar la primera eliminación de Alemania en una serie de penales dentro de una Copa del Mundo.

La victoria representa uno de los mayores batacazos de esta edición del Mundial, ya que Paraguay dejó en el camino a una selección cuatro veces campeona del mundo gracias a un planteamiento ordenado, una defensa sólida y un enorme esfuerzo colectivo, demostrando que la entrega y la convicción pueden marcar diferencia frente a cualquier rival.

Con este resultado, la Albirroja avanzó a los octavos de final, donde enfrentará a Francia con la ilusión de seguir haciendo historia, mientras que en Paraguay la clasificación fue recibida con una auténtica fiesta nacional, al grado de que el presidente Santiago Peña decretó un día de asueto para celebrar la histórica actuación de su selección, que ya firmó una de las páginas más memorables del fútbol paraguayo.