VENEZUELA VIVE HORAS CRÍTICAS TRAS EL MORTAL TERREMOTO
Venezuela enfrenta una de las peores tragedias naturales de su historia reciente luego de que un doble terremoto de magnitudes 7.2 y 7.5 sacudiera la zona norte del país, provocando el colapso de cientos de edificios, severos daños en la infraestructura y una crisis humanitaria. Hasta este viernes, el balance oficial reporta 920 personas fallecidas, más de 3 mil 360 heridas y al menos 157 desaparecidas, mientras continúan las labores de búsqueda entre los escombros.
Los dos movimientos telúricos ocurrieron con apenas unos segundos de diferencia, generando un fenómeno conocido como «doblete sísmico», poco frecuente pero de gran capacidad destructiva. El sismo fue percibido con fuerza en ciudades como Caracas, La Guaira, Valencia y Maracay, además de sentirse en Colombia y otras regiones del Caribe, lo que provocó escenas de pánico y evacuaciones masivas.
Las zonas más afectadas presentan edificios de departamentos, hospitales, escuelas y vialidades colapsadas, mientras miles de familias permanecen desplazadas. Equipos de rescate trabajan contrarreloj para localizar sobrevivientes y atender a los heridos, al tiempo que numerosas comunidades enfrentan interrupciones en los servicios de electricidad, agua potable y telecomunicaciones.
Ante la magnitud del desastre, distintos países han enviado brigadas especializadas, personal médico, perros de búsqueda, maquinaria pesada y ayuda humanitaria. Organismos internacionales también participan en las operaciones de rescate, mientras el gobierno venezolano mantiene la declaratoria de emergencia y coordina la instalación de refugios temporales para las personas que perdieron sus viviendas.
Especialistas advirtieron que la combinación de ambos terremotos incrementó considerablemente el nivel de destrucción y complicó las tareas de rescate. Las autoridades no descartan que el número de víctimas continúe aumentando debido a que aún existen decenas de personas atrapadas y cientos de reportes de desaparecidos que siguen siendo atendidos por los cuerpos de emergencia.
La comunidad internacional ha expresado su solidaridad con Venezuela y mantiene el envío de asistencia para enfrentar una emergencia que ya es considerada una de las catástrofes sísmicas más graves registradas en América Latina en las últimas décadas. Mientras avanzan las labores de búsqueda, miles de familias permanecen a la espera de noticias sobre sus seres queridos y del inicio de un largo proceso de reconstrucción.

