NOMBRAN DIRECTOR DEL ZOO LEÓN ENTRE CRÍTICAS Y REVISIÓN DE ANTECEDENTE
El Consejo Directivo del Zoológico de León eligió a Alejandro de Jesús Román Salazar como nuevo director general del recinto, en una sesión extraordinaria en la que obtuvo nueve votos a favor y uno en contra. El nombramiento ocurre tras la renuncia del anterior titular, Rigoberto Montes Palomares, en medio de cuestionamientos por la muerte de 27 animales en el zoológico durante meses recientes.
Para llevar a cabo el proceso de selección, el Municipio de León contrató a la empresa especializada Five Steps Head Hunting, con un contrato cercano a los 400 mil pesos, con el objetivo de identificar perfiles idóneos para ocupar la dirección. De acuerdo con información oficial, Román Salazar es médico veterinario zootecnista con experiencia en manejo de fauna y gestión en espacios públicos, incluyendo antecedentes laborales en el Sistema Municipal de Parques Temáticos de Tijuana.
Sin embargo, asociaciones animalistas y colectivos ciudadanos han cuestionado el procedimiento al señalar que la empresa contratada habría centrado la evaluación principalmente en la revisión curricular, sin verificar de manera exhaustiva referencias laborales, antecedentes o posibles denuncias previas. Integrantes de organizaciones como Fundación Animare León y Abogados Animalistas México entregaron documentación al Consejo para que se revisen señalamientos relacionados con su gestión anterior.
Ante la polémica, la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez Campos, informó que la toma de protesta definitiva del nuevo director quedó en suspenso mientras se analizan los señalamientos y se solicita información adicional a autoridades de Baja California. La presidenta municipal aseguró que se revisará el contrato con la empresa reclutadora en caso de detectarse incumplimientos y reiteró que la prioridad será garantizar el bienestar animal y la transparencia en el proceso.
El caso ha abierto un debate público sobre los mecanismos de selección en organismos descentralizados y el uso de recursos públicos en procesos de alta dirección, particularmente en instituciones con alto impacto social como el Zoo León, cuyo funcionamiento involucra conservación de especies, manejo técnico especializado y confianza ciudadana.

