ABRE SUS PUERTAS EL PARQUE METROPOLITANO “LA RESERVA” EN LEÓN

La ciudad dio un paso histórico con la inauguración del Parque Metropolitano “La Reserva”, un espacio recuperado donde antes existía un tiradero a cielo abierto que acumuló millones de toneladas de desechos, que hoy se transforma en un punto de encuentro para las familias leonesas con áreas verdes, senderos y zonas recreativas que buscan devolverle vida y dignidad a una zona olvidada.


El nuevo parque, ubicado en el ejido Plan de Ayala, cuenta con una superficie de 24.8 hectáreas y forma parte de una estrategia integral para ofrecer más espacios públicos de calidad, en cuya primera etapa se invirtieron alrededor de 61 millones de pesos destinados a la creación de áreas de juegos infantiles, canchas, palapas, andadores y un sistema de riego con agua tratada que lo convierte en un modelo de sostenibilidad ambiental.


Durante la ceremonia inaugural, la alcaldesa Ale Gutiérrez Campos destacó que el proyecto simboliza el esfuerzo colectivo por transformar un sitio de contaminación en un lugar de convivencia, al señalar que León está cumpliendo un sueño histórico al pasar del basurero a un espacio que refleja el amor por la ciudad y el compromiso con el medio ambiente, ante decenas de vecinos y representantes del gobierno municipal.


El parque beneficiará directamente a más de 200 mil habitantes de las colonias cercanas como Cumbres de la Gloria, Periodistas Mexicanos y Monte de Cristo, además de convertirse en un nuevo atractivo para toda la zona metropolitana, ya que su acceso será gratuito y contará con un centro de interpretación ambiental donde se ofrecerán actividades educativas y talleres ecológicos para niños y jóvenes.


Con esta inauguración, León reafirma su vocación como una ciudad que apuesta por la regeneración urbana y la recuperación de espacios públicos, haciendo del Parque “La Reserva” no solo un nuevo pulmón verde que aporta oxígeno a la mancha urbana, sino también una fuente de esperanza y orgullo para una comunidad que hoy puede presumir haber convertido su pasado en un futuro verde y sostenible.