INDIGNACIÓN EN BRASIL POR LA OPERACIÓN MÁS LETAL EN LA HISTORIA DE RÍO DE JANEIRO

Una de las operaciones policiales más violentas en la historia reciente de Brasil dejó más de cien personas muertas en los complejos de favelas ubicados al norte de Río de Janeiro, desde la madrugada del lunes miles de agentes de seguridad ingresaron a la zona con apoyo de helicópteros y vehículos blindados con el objetivo de capturar a líderes del crimen organizado que operan en estos barrios.


El enfrentamiento se prolongó durante varias horas y derivó en escenas de guerra urbana, habitantes reportaron ráfagas de disparos, incendios y la presencia de drones utilizados por las bandas criminales mientras las fuerzas policiales respondían con artillería pesada, las calles quedaron cubiertas de casquillos y barricadas en medio del miedo y la confusión de los residentes que quedaron atrapados entre los tiroteos.


De acuerdo con las autoridades locales, la acción buscaba desmantelar células del Comando Vermelho, una de las organizaciones criminales más poderosas de Brasil, sin embargo defensores de derechos humanos denunciaron posibles ejecuciones extrajudiciales y uso excesivo de la fuerza señalando que entre las víctimas habría civiles ajenos a los hechos, fotografías difundidas en redes sociales muestran cuerpos en las calles lo que ha aumentado la presión pública por una investigación independiente.

El gobernador de Río de Janeiro, Cláudio Castro, defendió la intervención y aseguró que la mayoría de los fallecidos eran delincuentes armados, mientras que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se dijo horrorizado por la magnitud de las muertes y pidió esclarecer los hechos, en las favelas la indignación creció y vecinos salieron a protestar con pancartas que exigían justicia y el fin de las operaciones que dejan saldos tan altos de víctimas

El episodio reabre el debate sobre la militarización de la seguridad pública en Brasil y las consecuencias que deja sobre las comunidades más pobres, mientras el gobierno estatal insiste en que estas acciones son necesarias para combatir el narcotráfico, organizaciones sociales advierten que el costo humano es demasiado alto y que la violencia institucional solo profundiza el abandono histórico de las favelas